Antonio Fontán: "Camino entreteje Evangelio y vida"

Intervención de Antonio Fontán, catedrático emérito de la Universidad Complutense y ex presidente del Senado español, en la presentación de la edición crítica de 'Camino'.

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"El 'Camino' de Josemaría Escrivá es una de las obras de espiritualidad cristiana más conocidas de la época contemporánea (...). En muchos de sus pasajes, el editor [de la edición crítico-histórica] ha podido reconstruir el proceso de elaboración del texto, que muy frecuentemente está relacionado con la vida familiar, profesional, intelectual, religiosa de gentes cristianas corrientes, ante las que el autor abre horizontes de vida espiritual y afán apostólico de servicio a los demás. (...)

'Camino' no es una colección de máximas o de recomendaciones espirituales. Es un libro articulado, en el que se distinguen claramente tres partes. Una primera, la del descubrimiento de Cristo desde la vida corriente y los comienzos de su seguimiento por parte de quien se acerca a Él y se siente atraído por Él.

La segunda, sería un caminar, de la mano de la Iglesia, hacia la realización de la vocación cristiana de la gente común. La Fe, los sacramentos, la caridad.

La tercera, en fin, es la culminación del camino: la voluntad de Dios para la vida de cada uno, la filiación divina, la propia vocación y la perseverancia.

'Camino' es un libro "vivido". El autor invita a los lectores a levantar su mirada y su acción a horizontes en que la piedad se hace vida; la convivencia, caridad; y el trabajo, servicio a Dios y a los hombres.

El autor muestra unas condiciones excepcionales de "comunicador". Escribe una prosa brillante y suelta, de estructura dialogada. En casi la mitad de sus párrafos hay, explícito o implícito, un "yo" -el autor-, que llama, alienta, invita, enseña. Y un "tú" -el lector- que no puede hacer oídos sordos a lo que tan bella y sugerentemente se le ha dicho. Está sembrado el libro de antítesis o paradojas literarias que expresan la paradoja cristiana, que enseña a sacar de las caídas, impulso; de la muerte, vida; del dolor, purificación. Y eso se expresa en imágenes de las aguas que corren, las ramas olorosas que arden, las charcas estancadas que son estériles, etc.

Escrivá establece en todos sus párrafos una familiar y cálida relación entre el Evangelio y la vida, entre la doctrina de Jesús y la existencia ordinaria del cristiano.

El editor [el profesor y teólogo Pedro Rodríguez] ha analizado las fuentes literarias y vivas de 'Camino' y del pensamiento de Escrivá, que son la Escritura, sobre todo los Evangelios, los Padres Antiguos, los clásicos de la espiritualidad española (como santa Teresa y san Juan de la Cruz, santa Catalina de Siena o santa Teresa de Lisieux), y también los grandes de la literatura castellana.

Entre estos últimos, fueron sus autores favoritos: Cervantes, Lope y Calderón, que él lee con la mirada sobrenatural del que contempla en ellos estampas de la naturaleza humana que también, por activa y por pasiva, le hablan de Dios y que forman parte de las vastas lecturas de un escritor excelente que aprendió su lengua en los mejores modelos clásicos y modernos -contemporáneos también- de nuestro idioma, escritores modernos y contemporáneos de nuestra lengua.