Presentado Harambee 2006

"Todos juntos, una esperanza para África": Es el lema de "Harambee", un proyecto de solidaridad que nació en 2002 con motivo de la canonización del Fundador del Opus Dei. Hoy se han presentado en Roma cuatro nuevas iniciativas con las que se contribuirá al desarrollo del continente.

Iniciativas sociales

Harambee ha anunciado hoy en rueda de prensa el inicio de una campaña internacional de recogida de fondos para poner en marcha los siguientes 4 proyectos:

1) En Sudan: Cualificación profesional a jóvenes y mujeres procedentes del sur, que han huído de la guerra civil que sufre el país.

2) En Kenia: Curso de perfeccionamiento del profesorado de los colegios, especialmente en los niveles primario y secundario.

3) En Madagascar: Clases de artesanía, que permita profesionalizar las tareas que ya desarrollan algunas familias, y consolidar así su economía particular.

4) En Congo: Creación de un servicio sanitario en una zona rural. En los alrededores de Kinshasa, la capital del país, este proyecto se dirige especialmente a la población infantil y las mujeres.

Asimismo, se ha presentado la II edición del premio ‘Comunicar África’, en el que pueden concursar reportajes de televisión que muestren alguna realidad del desarrollo africano, desde un punto realista y esperanzador.

Harambee 2002 nació tras la canonización de Josemaría Escrivá de Balaguer. Los organizadores de este acontecimiento quisieron que la alegría se transformase en obras concretas de ayuda a los demás.

Los proyectos se desarrollarán en Sudan, Congo, Kenia y Madagascar.

Desde entonces, Harambee ha financiado 24 proyectos en 14 países africanos, todos ellos impulsados por personas de ese continente.

Los 4 nuevos proyectos responden también a la llamada que el santo Padre ha realizado en su última encíclica ‘Deus caritas est’.

Declaraciones en rueda de prensa

“La campaña 2006 –ha dicho Carlo De Marchi, promotor de Harambee- pretende respaldar la esperanza de los africanos. Sabemos que estos cuatro proyectos son sólo cuatro gotas de agua en el desierto. Con todo, son importantes porque alientan a quienes ya trabajan por el desarrollo africano y están logrando buenos resultados”

Linda Corbi, coordinadora internacional de la campaña, ha subrayado que “todos los proyectos están promovidos por organizaciones locales africanas. África resolverá sus problemas gracias a los africanos. Lo único que necesitan es una ayuda para resolver su futuro, sosteniendo a quienes ya trabajan por el desarrollo del continente”.

En la rueda de prensa han participado también dos representantes de proyectos que se llevan a cabo en el Congo y Sudan y que contarán con fondos de Harambee 2006.

Patience Mbombo, enfermera en el Hospital de Monkole (Kinshasa, Congo) ha hablado sobre los esfuerzos que realiza su hospital para ofrecer asistencia sanitaria a más de 100 mujeres y 500 niños en las afueras de la capital. En esas barriadas viven cerca de 500.000 personas, por lo que son conscientes de que aún tienen que llegar a más: “La madres de familia son centrales en el desarrollo social del Congo: ellas son las responsables de la educación y sólo con su ayuda renacerá el continente”.

Sor Liliana Ugolino, religiosa canosiana, ha contado su experiencia en Sudan, donde trabaja por la promoción social y profesional de la mujer. "En estos años -ha dicho- he aprendido que lo que ayuda a las mujeres africanas no es recibir educación sino recibir aliento y ayuda para poder así desarrollar la potencialidad que tienen dentro de sí".

El alcalde de Roma, Walter Veltroni, ha enviado una carta a los organizadores de Harambee: “Es necesario ‘comunicar África’, darla a conocer, sin esconder sus tragedias, pero a la vez ensalzando su riqueza, lo que es patrimonio de la Humanidad”.

Este es el espíritu con el que Harambee ha convocado el II premio ‘Comunicar África’, en el que los documentalistas que concursen “no deberán esconder los problemas, sino mostrar cómo se está trabajando para resolverlos”, ha dicho Diego Contreras, organizador del premio.

Harambee es una iniciativa impulsada por el ICU, una ONG con sede en Roma, que trabaja desde 1966 en los cinco continentes.