“San Josemaría me hizo ver que mi trabajo es servicio”

Testimonio de Patrick Utomi, profesor de ciencias empresariales y consultor en Nigeria. "Mis primeros contactos con Josemaría Escrivá revisten un toque dramático. Un amigo mío aterrizó en mi casa a una hora inusual para la mayor parte de las personas: la medianoche".

En primera persona

Mis primeros contactos con Josemaría Escrivá revisten un toque dramático. Un amigo mío, viajero empedernido, aterrizó en mi casa a una hora inusual para la mayor parte de las personas: la medianoche. Cuando estaba a punto de irse, me sugirió que le acompañara a un retiro espiritual en un centro del Opus Dei que está a menos de 10 minutos a pie desde mi casa. Acepté, más movido por el deseo de que se marchara cuanto antes, que por haberlo pensado mucho.

A la mañana siguiente vino a buscarme y fui con él sólo porque una promesa es una promesa... Tres horas después, las cosas habían cambiado. Lo que allí oí transfiguró totalmente mi existencia. Al final, compré el libro de homilías "Amigos de Dios". El mes siguiente volví al retiro y compré más bibliografía. Esa misma tarde, llamé a otro amigo y le dije que había descubierto un tesoro que quería compartir con él. Fuimos juntos al siguiente retiro...

No volví a ver a mi amigo itinerante hasta un año después, pero el tesoro que me descubrió permanece conmigo: Un secreto. –Un secreto, a voces: estas crisis mundiales son crisis de santos. –Dios quiere un puñado de hombres “suyos” en cada actividad humana. –Después... “pax Christi in regno Christi” –la paz de Cristo en el reino de Cristo. (Tomado de "Camino").

Cuando me encontré por primera vez con estas ideas que animan a trabajar con seriedad y orden, para mejorar el propio prestigio, pensé que iban contra la humildad. Luego caí en la cuenta de que una persona que actúa con integridad y sentido de la justicia, que ama a su prójimo, si tiene a la vez prestigio, es un aliciente para que otros actúen de la misma manera, y de ese modo contribuye a iluminar los caminos de la tierra.

San Josemaría también me ha ayudado a entender mi trabajo como un servicio. Además de mi trabajo profesional, dedico tiempo a asociaciones civiles como “Concerned Professionals” que reúne a profesionales comprometidos con la democracia y el buen gobierno, y la sección nigeriana de “Transparency International”, una organización en pro de la honestidad civil.

Otro programa que he impulsado está dirigido a viudas. La idea nació al ver el estado lamentable de las viudas en muchas de las culturas nigerianas y los ritos humillantes a los que a veces se ven sometidas. El centro que hemos abierto ofrece consejo y capacitación a mujeres de escasos recursos, y les facilita el acceso a microcréditos y becas para sus hijos. Además, se ha creado una plataforma de ayuda común orientada a defender sus derechos”.

Este relato ha sido publicado en el folleto "La alegría de los hijos de Dios", de Alberto Michelini. © 2002 Oficina de Información del Opus Dei.